Hoy una mujer ha cogido una silla de su terraza y se ha ido a la playa.
El verano empieza cuando uno decide que ya ha estado demasiado triste.
Pienso en ti con el mismo desdén con que flotan las boyas sobre el agua al principio de la primavera.
He vuelto a casa sereno. Sin prisa. He preparado café.
Quiero que el dolor gotee.
Lo he dejado enfriar y me he abierto una cerveza.
Los golpes, en la vida, que te pillen siempre guapo. O con gafas de sol.
Quiero ser la mujer de la hamaca.