Ha amanecido como en una peli de los ochenta. Muy naranja, sobre el mar. Se me pixela la vista al entornar los ojos, y pienso que quizá se asemeje más a un videojuego que a una película. Amanece en CGA, creo. Dejo la taza de café sobre la mesa helada, y dejo que el calor deshaga la escarcha en torno a la taza. La mesa, al rato, recupera la transparencia, y puedo ver al otro lado mi pie desnudo. No sé por qué no tengo frío. Creo que sigo dormido. Ni siquiera reconozco esta taza, ni esta silla, ni este pijama. Nos son mis contraventanas ni es mi casa. No sé dónde estoy. Apenas recuerdo quién soy. Un gato se ha posado junto a mí. Ha aterrizado como un pájaro despistado. Hemos visto amanecer juntos. Sus ojos son azules como en una peli de los ochenta.