Puedes coger toda esa soledad y plegarla como un barquito de papel. Así, varias veces, apretando fuerte el índice sobre el pulgar. Convirtiendo el papel en hojaldre de recuerdos. Mientras miras al techo y piensas en todos los errores, pero también en todo lo que has podido esquivar, que quizá te ha salvado la vida. Si es que en algún momento tu vida importa algo. Si es que en algún momento alguna vida importa algo. Y luego dejas el barquito de papel. En la bañera. Y ves cómo al principio flota y ondula. Gracioso y divertido como un perro recién nacido. Pero poco a poco el papel se va humedeciendo. Y va ablandando los pliegues. Hasta que el barquito se derrite y se hunde. Y piensas si la soledad es necesaria. Mientras se vacía la bañera. Y te quedas mirando cómo las pompas de jabón explotan. Solas. En el fondo. Y la única voz que escuchas en casa es la de Alexa. Que te pregunta. ¿Quieres volver a escuchar esa canción?