rue laffitte

Han convertido el piso de París en el que crecí en un Airbnb. El parqué que crujía bajo los pies de mi abuelo ya no existe. Han tirado abajo la preciosa chimenea que separaba el salón del dormitorio. Cuando éramos pequeños, Papa Noel entraba por ahí con ayuda del deshollinador. Han sustituido las fotos en blanco y negro de papá por cuadritos de colores con frases motivacionales escritas en inglés. El pequeño cuarto de baño blanco en el que me refugiaba a leer ahora tiene papel pintado fucsia y naranja. Han enterrado mis recuerdos en grifos dorados. 372 euros la noche más gastos de limpieza. Es un buen barrio. Era un gran piso. Lo he alquilado durante una semana. Voy a necesitar mucha pintura blanca.


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