Tengo la variabilidad de peso de Christian Bale en las diferentes películas que interpreta. Lo mío no son papeles porque soy muy mal actor. Son momentos vitales, estados de ánimo, en los que también soy muy mal actor. 67 kg, me rompo, puedes hacerte un collar con lo que queda de mi fragilidad. 69 kg, el punto del alambre en el que crees que no puedes caer más, pero cualquier funambulista sabe que no hay red. 71 kg, duermo con gente que me cae mal. 73 kg, compro billetes de avión sin ton ni son. 75 kg, no sé si boicotearme o sonreírme. 77 kg, el mundo es suave, ponme una birra, por favor. 79 kg, más visceralidad que alma. 82 kg, he vuelto a boxear. 88 kg, los culturistas me llaman alambre.


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