Mr. Cornetto

El tipo más triste de la ciudad lleva una camisa con la carta de Frigo. En el pecho, los Cornetto imprimidos en varios colores. De ahí el estúpido apodo (aunque merecido) que le puso una desconocida la noche de autos. Él volvía a casa desconsolado por los detalles especificados previamente en las páginas 3, 7, y 24*. Sólo aspiraba a entrar en el ático, dejar que el diodo azul del tocadiscos iluminase el techo, y tumbarse en suelo de la terraza. Para escuchar. El Maggot Brain de Funkaledic. Eran diez minutos que lo encapsulaban todo. O eso le gustaba pensar. Pero antes, en el ascensor, se dio cuenta de que la estúpida camisa de los helados estaba escrita en alemán. Y se rio al ver a un hombre abatido con el letrero de. Neu. Intentó recordar cuál era la acepción más adecuada para decir payaso con camisa de colores y helados, pero no le cabían tantas letras en la cabeza. Miró el silencio del tocadiscos que empieza a girar. Se tumbó en el suelo. Y. Confundió el goteo del aire acondicionado con el inicio de la lluvia. En el sueño alguien dijo. Se está destiñendo la camisa con la lluvia, Mr. Cornetto. 

(*) construir lleva una vida, destruir unos segundos. 


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